TRASTORNO DE INTEGRACIÓN SENSORIAL

30/12/2022
"La importancia de comprender las dificultades del Procesamiento e Integración Sensorial"

Hoy en día son muchos los casos de familias y padres angustiados que consultan en terapia luego de haber transitado por especialistas y haber vivido reiterados intentos de criar a sus hijos sin comprender bien sus  comportamientos,  los que a  ojos de personas externas,  familiares o profesores, son el resultado de prácticas de mala educación  y falta de límites por parte de sus padres, sin lograr resultados esperados con normativas comunes.
Así se observan niños/as y adolescentes frustrados, angustiados y estigmatizados de mañosos, mal criados, alaracos, rebeldes, obsesivos y manipuladores, con importantes problemas de autoestima y trastornos ansiosos, en la medida que avanzan en edad en estos contextos ignorantes de sus particularidades de procesamiento sensorial.
Es un gran alivio especialmente para los padres cuando logran comprender que hay características neurológicas de base que han desconocido y una oportunidad para los hijos empezar a vivir libres de tanta culpa e incomprensión.
Todas esas ideas del hijo que algunos padres intentan defender  ante la crítica injusta de otros diciendo que deben ser más exigentes, cuando sus hijos llorosos, angustiados o enojados, no toleran por ejemplo algunas texturas de alimentos, o rechazan ciertas prendas de vestir, o responden con irritabilidad cuando hay ciertos sonidos que nadie más percibe con la misma intensidad, o  rechazan el corta uñas, las costuras del calcetín, la leche caliente o fría, la luz de la ventana, por mencionar algunos ejemplos, ahora se pueden comprender con bases biológicas y explicaciones médicas, que la integración sensorial de sus hijos es realmente distinta y su hipersensibilidad e hiposensibilidad, no son conductas manipuladoras, ni rebeldes, sino realmente de incomodidad o dolor, y que no pueden tratarse como algunos dicen, con mano dura o unos palmasos como antaño, creyendo que de esa forma se pasaría la "maña", porque no es algo voluntario.
Incluso, es claro observar cuando estas personas están en estado de estrés o ansiedad por alguna otra razón, sus niveles de percepción sensorial se afectan aun mucho más y sus conductas se vuelven mucho mas complicadas. En estos casos, lo que necesitan es apoyo y mucha comprensión de los adultos para poder acompañarlos adecuadamente en un desarrollo funcional con las mayores herramientas posibles para adaptarse desde sus particularidades a las condiciones del medio ambiente, al entorno social y al contexto escolar donde se suelen complicar cuando los educadores no están informados. 
Padres, observen a sus hijos, traten de entender por qué han cambiado de humor, así podrán anticipar una crisis y ayudar a que sus hijos entiendan lo que están sintiendo, escúchenlos y  crean en sus palabras, acojan sus emociones y protéjanlos de la estigmatización, discriminación y bullying; no hay culpa, no hay castigo, son muchas veces víctimas de la falta de conocimiento en el entorno y eso puede cambiar si trabajan coordinados por su bienestar. De esta forma, ellos aprenderán a discriminar, a comprender sus sensaciones y a confiar  comunicando  mejor lo que les pasa, logrando gestionar mejor sus emociones cada vez que se hacen tan intensas frente al malestar y evitarán posibles trastornos en la vida adulta.

-escrito por: Ps. Gilda Rogat G.-





Gilda Rogat González - Doctoralia.cl